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Capuchino después de cenar, piña en la pizza, un latte gigante para llevar: pequeños crímenes que harían estremecer a cualquier camarero italiano. Este test (totalmente poco científico) calcula tu italianidad en la barra según las costumbres que te delatan.
Un test absurdo para ver cuánta italianidad te queda frente a la barra.
Detrás de la broma hay costumbres reales del bar italiano. Casi todo se hace en la barra: pides, pagas en la caja, recoges el tique (el scontrino) y lo dejas junto a la taza, y el café se toma de pie en pocos sorbos, a menudo sin ni siquiera sentarse. El capuchino se considera cosa de la mañana, porque la leche pesa después de comer; tras el almuerzo o la cena se va de espresso. Y el aperitivo no es solo beber: es un rito social de primera hora de la tarde, con algo que picar que acompaña al spritz o al negroni.
Por supuesto es solo un juego: pide el capuchino que quieras, nadie te quita el pasaporte. Lo interesante es que detrás de esos ritos hay una maquinaria económica precisa: el café en barra es barato precisamente porque rota rápido, y el aperitivo funciona porque el margen de la copa paga el picoteo que regalan. Es exactamente la cuenta que un gestor tiene que cuadrar cada día. Si ese lado te pica, échale un vistazo a la calculadora del food cost y del Spritz aquí abajo.
Para muchos italianos sí: leche y café tras una comida copiosa se consideran un sacrilegio digestivo. Pero es un juego, pide lo que quieras.
Tanto como un horóscopo en la barra. Solo sirve para reírte con los amigos, no para conseguir la ciudadanía.
Juego absurdo con fines de entretenimiento. Ningún camarero resultó herido durante el test.