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Dime qué bebes y te diré quién eres. Este test (de lo más anticientífico) empareja tu cóctel favorito con tu perfil de personalidad, mezclando extroversión y ganas de aventura.
Descubre hasta qué punto tu cóctel favorito refleja tu personalidad.
Más allá del juego, los grandes clásicos se agrupan en unas pocas familias de sabor fáciles de reconocer. Está la familia de los amargos de aperitivo, construidos sobre vermut y bíter (Negroni, Americano, Spritz); la de los sour, donde un destilado se encuentra con el cítrico y un toque dulce (Margarita, Daiquiri, Whisky Sour); los highball largos y refrescantes rematados con soda o tónica (Gin Tonic, Mojito); y los potentes servidos cortos y secos, como el Martini. Conocer la familia de lo que te gusta es la forma más rápida de pedir bien incluso un cóctel que no has probado nunca.
La lección útil es sencilla: si te gusta el Spritz, seguramente disfrutarás los demás amargos suaves; si eres de Margarita, los otros sour te harán sonreír. Ahí empieza la parte seria del oficio: detrás de cada cóctel hay una receta en medidas precisas y un coste real para el local. Si la curiosidad te lleva del sabor a los números, puedes ver cuánto cuesta de verdad preparar un Spritz o calcular el coste de una copa, ingrediente a ingrediente. Y si estás en la barra, bebe con responsabilidad.
Para nada: es un juego de bar. Vale lo mismo que un horóscopo, pero es mucho más divertido en la barra.
Con una fórmula sencilla que parte del 50% y sube según lo extrovertido y aventurero que digas ser. Pura broma.
Juego absurdo con fines de entretenimiento. Sin ningún valor psicológico. Bebe con responsabilidad.