Respuesta rápida
No hay un ganador absoluto: depende del volumen y de la densidad de tu zona. Las plataformas cuestan mucho en comisión (28-35% más IVA) pero no tienen coste fijo: solo pagas si vendes. El reparto propio tiene comisión cero pero costes fijos altos (repartidores, vehículos, software). Por debajo de cierto umbral de pedidos conviene la plataforma; por encima, conviene el reparto propio. El punto de equilibrio se calcula, no se adivina.
Las dos lógicas de coste frente a frente
La diferencia clave entre los dos modelos no es el porcentaje: es la estructura de costes.
- Plataforma = coste variable. Pagas un porcentaje por cada pedido. Cero pedidos, cero coste. El riesgo es bajo, pero el coste por pedido se mantiene alto para siempre, aunque crezcas.
- Reparto propio = coste fijo. Pagas sueldos, vehículos y software al margen de los pedidos. El coste por pedido es altísimo si vendes poco, pero se desploma a medida que sube el volumen.
Es la misma lógica que alquilar un coche un día (variable) frente a comprarlo (fijo): por debajo de cierto kilometraje conviene alquilar, por encima conviene comprar. Todo el debate de delivery propio o plataformas gira en torno a dónde cae ese punto de equilibrio.
Cuánto cuesta el canal plataforma
En las plataformas pagas una comisión porcentual sobre el valor bruto del pedido, IVA incluido, y sobre esa comisión vuelves a pagar IVA. Las franjas de mercado:
| Modelo de plataforma | Comisión típica | Coste fijo | |---|---|---| | Solo escaparate (tus repartidores) | 12-20% | Ninguno | | Reparto incluido | 28-35% | Ninguno | | Con destacados patrocinados | +5-10% extra | Variable |
En un pedido de 30 € con reparto incluido al 30%, el coste real supera los 10 € una vez sumado el IVA sobre la comisión. Para no equivocarte en cada configuración, usa la calculadora de comisiones de delivery: te muestra cuánto te queda de verdad tras comisión e IVA.
Cuánto cuesta el reparto propio
Aquí los costes son fijos y hay que estimarlos con honestidad. Las partidas principales de un repartidor a jornada completa:
| Concepto | Coste mensual orientativo | |---|---| | Sueldo bruto + cotizaciones | 1.500-1.900 € | | Vehículo (amortización o renting) | 150-300 € | | Combustible / energía | 80-150 € | | Seguro y mantenimiento | 50-100 € | | Software de gestión de pedidos | 30-80 € | | Total mensual | ~1.810-2.530 € |
Tomemos un coste medio de 2.100 € al mes. Si ese repartidor entrega 15 pedidos al día durante 26 días, son 390 pedidos al mes: el coste por entrega es 5,38 €. Si entrega 25 al día (650 al mes), baja a 3,23 €. El volumen lo es todo.
El punto de equilibrio: el ejemplo numérico
Comparemos los dos modelos sobre el mismo pedido medio de 30 €, con comisión de plataforma del 30% más IVA.
Coste del canal plataforma por pedido:
Comisión 30% sobre 30 € = 9,00 €
IVA 21% sobre la comisión = 1,89 €
Coste plataforma por pedido = 10,89 €
Coste del reparto propio por pedido, según el volumen (repartidor de 2.100 €/mes):
| Pedidos/día por repartidor | Pedidos/mes | Coste por entrega | |---|---|---| | 10 | 260 | 8,08 € | | 15 | 390 | 5,38 € | | 20 | 520 | 4,04 € | | 25 | 650 | 3,23 € |
El reparto propio supera a la plataforma (10,89 € por pedido) ya a 10 pedidos al día en este ejemplo. Pero ojo: esta comparativa solo vale si esos pedidos existen. La plataforma trae demanda; el reparto propio exige que generes los pedidos tú solo.
El verdadero coste oculto del reparto propio: la demanda
El cálculo anterior tiene un límite enorme: da por hecho que el repartidor está siempre lleno. En la realidad, quitar las plataformas significa perder su escaparate. La mayoría de los pedidos de delivery nacen porque el cliente abre la app y te encuentra ahí.
Para llenar tu reparto propio tienes que construir demanda con tus medios: web de pedidos, perfil de Google optimizado, WhatsApp Business, fidelización, buzoneo de zona. Es trabajo real y tiene un coste. Por eso el modelo que casi siempre funciona es híbrido:
- Sigues en las plataformas para la visibilidad y las zonas lejanas.
- En cada packaging pones un mensaje: «Pide directo, mismo precio, entrega más rápida».
- Migras poco a poco a los clientes fieles al canal directo, donde la comisión es cero.
Así tu repartidor propio entrega sobre todo pedidos directos de alto margen, y las plataformas quedan como canal de captación, no como tu única fuente.
Tabla de decisión rápida
| Situación | Modelo recomendado | |---|---| | Pocos pedidos, zona amplia | Solo plataformas | | Volumen alto, zona concentrada | Reparto propio (+ plataformas para captar) | | Marca poco conocida | Plataformas para que te encuentren | | Clientela fiel y recurrente | Impulsar el canal directo | | Ticket medio alto | El reparto propio conviene antes | | Ticket medio bajo y muchos pedidos | La comisión porcentual duele mucho: valora el propio |
Errores comunes
- Comparar solo el porcentaje. El 30% de comisión no se compara con el «cero» del reparto propio: el propio tiene costes fijos que hay que dividir entre los pedidos reales.
- Subestimar el coste del repartidor. Muchos cuentan solo el sueldo y olvidan vehículo, combustible, seguro y tiempos muertos entre entregas.
- Pensar que quitar las plataformas no afecta al volumen. El escaparate de la plataforma trae demanda: sin un plan de captación directa, el reparto propio se queda vacío.
- Ignorar las cláusulas de paridad de precios. Algunos contratos prohíben mostrar precios más bajos en tu canal: lee antes de prometer descuentos en la web.
- No distinguir por zonas. El propio funciona en el radio corto y denso; deja las zonas lejanas a la plataforma.
- Olvidar los tiempos muertos. Un repartidor no entrega 25 pedidos seguidos sin pausas: en el cálculo del coste por entrega usa volúmenes realistas, no teóricos.
Recursos relacionados
- Calculadora de comisiones de delivery — cuánto te queda de verdad en cada pedido de plataforma, IVA incluido, para comparar con el coste de tu reparto propio