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Seguridad alimentaria

Plan HACCP: cómo hacerlo paso a paso

Cómo hacer un plan HACCP paso a paso: alcance, análisis de peligros, puntos críticos, límites críticos, registros y los errores que suspenden inspecciones.

Aggiornato: 2/6/2026
Lectura6 min

Tema: Seguridad alimentaria. Incluye fórmulas, ejemplos y calculadoras relacionadas.

Indice
  1. Respuesta rápida
  2. Qué es un plan HACCP y por qué lo necesitas
  3. Paso 1 — Describe la actividad y el equipo
  4. Paso 2 — Análisis de peligros
  5. Paso 3 — Identifica los PCC
  6. Paso 4 — Fija los límites críticos
  7. Paso 5 — Vigilancia y acciones correctivas
  8. Paso 6 — Verificación periódica
  9. Paso 7 — La documentación
  10. Errores comunes
  11. Recursos relacionados

Respuesta rápida

Un plan HACCP se hace en siete pasos: describes la actividad, analizas los peligros, identificas los puntos de control crítico (PCC), fijas los límites críticos, defines la vigilancia y las acciones correctivas, programas la verificación y guardas toda la documentación. La ley no obliga a un consultor, pero el plan debe reflejar tu cocina real, no una plantilla genérica. Abajo tienes la secuencia operativa y los errores que suspenden inspecciones.

Qué es un plan HACCP y por qué lo necesitas

Un plan HACCP, o sistema de autocontrol, es el documento que describe cómo controlas los riesgos higiénico-sanitarios en tu negocio. HACCP significa Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico. Es un sistema preventivo, no un control posterior: en lugar de analizar el plato terminado, identificas por adelantado dónde puede fallar algo y decides cómo evitarlo.

En Europa es obligatorio desde el Reglamento CE 852/2004. En palabras simples: cualquiera que produzca, transforme, transporte, almacene o sirva alimentos debe tener un plan de autocontrol escrito y aplicarlo de verdad. El plan es lo primero que pide el inspector.

Paso 1 — Describe la actividad y el equipo

Antes de los peligros, el plan fotografía el negocio. Necesitas:

  • razón social, dirección, tipo de local y número de cubiertos;
  • lista de productos manipulados (crudos, cocinados, conservados, alérgenos gestionados);
  • plano de la cocina con el flujo de trabajo (dónde entra la mercancía, dónde se trabaja, dónde salen los residuos);
  • lista de equipos (cámaras, abatidor, hornos, lavavajillas);
  • quién es el responsable del autocontrol y quién hace qué.

Esta parte parece burocracia, pero el análisis de peligros que sigue depende de qué cocinas y con qué equipos.

Paso 2 — Análisis de peligros

Para cada fase, de la recepción al servicio, listas los peligros y los clasificas en tres categorías:

  • biológicos: bacterias (Salmonella, Listeria, E. coli), virus, mohos, parásitos;
  • químicos: restos de detergentes, alérgenos no declarados, micotoxinas;
  • físicos: esquirlas de vidrio, fragmentos metálicos, huesos, plástico.

Para cada uno valoras probabilidad y gravedad. Una pizzería que sirve solo productos cocinados tiene un perfil de riesgo distinto al de un sushi bar que trabaja pescado crudo. Nunca copies el análisis de otro local: los peligros reales dependen de tu carta.

Paso 3 — Identifica los PCC

Los puntos de control crítico (PCC) son las fases donde el control es esencial para eliminar o reducir un peligro y no se puede recuperar después. No toda fase es un PCC. En hostelería los más frecuentes son:

  • recepción de mercancía perecedera;
  • conservación en frío (cadena de frío);
  • cocción a temperatura en el corazón del producto;
  • enfriamiento y abatimiento;
  • mantenimiento en caliente durante el servicio.

Paso 4 — Fija los límites críticos

Cada PCC necesita un valor medible que separe lo aceptable de lo inaceptable. En hostelería casi siempre son temperaturas y tiempos.

| PCC | Límite crítico | Referencia | |---|---|---| | Recepción refrigerados | < 4 °C | Reg. CE 852/2004 | | Recepción congelados | < -18 °C | Reg. CE 852/2004 | | Cámara refrigeración | 0–4 °C | Reg. CE 852/2004 | | Congelador | < -18 °C | Reg. CE 852/2004 | | Cocción (aves/carnes) | > 75 °C al corazón | Guía EFSA | | Mantenimiento en caliente | > 63 °C | Reg. CE 852/2004 | | Abatimiento rápido | de 60 °C a 10 °C en máx. 2 horas | Guía regional |

La regla práctica a memorizar: la zona de peligro está entre 4 °C y 63 °C. En ese rango las bacterias se multiplican y el alimento no debe permanecer más de dos horas en total.

Paso 5 — Vigilancia y acciones correctivas

Para cada PCC escribes quién controla, cómo, cuándo y dónde lo registra. Hoja de vigilancia concreta:

| PCC | Frecuencia | Instrumento | Responsable | |---|---|---|---| | Temperatura cámaras | 2 veces/día | Termómetro digital | Cocinero de turno | | Temperatura al corazón | En cada cocción de riesgo | Sonda | Cocinero | | Recepción | En cada entrega | Sonda + albarán | Personal de recepción |

Luego defines la acción correctiva para cada desviación. Ejemplo numérico: la cámara marca 7 °C en vez de 4 °C. Compruebas cuánto tiempo lleva: si la goma quedó abierta 20 minutos, el producto es recuperable; si la avería dura horas, desechas los perecederos y anotas todo con fecha, hora y firma.

Paso 6 — Verificación periódica

Al menos una vez al año (mejor cada seis meses) verificas que el sistema funciona de verdad: relees los registros de temperatura, compruebas caducidades en almacén, revisas los procedimientos de limpieza y, si quieres, haces análisis microbiológicos de superficies y alimentos (150–300 EUR por set). La verificación es también el momento de actualizar el plan cuando algo cambia.

Paso 7 — La documentación

Un plan sin registros cumplimentados no vale nada. Debes conservar al menos dos años:

  • hojas de registro de temperatura de cámaras y congeladores;
  • hojas de limpieza y desinfección;
  • albaranes y facturas de proveedores para la trazabilidad;
  • certificados de los cursos HACCP del personal.

Un plan bien hecho es corto: 20–40 páginas. Son los registros diarios los que demuestran que lo aplicas.

Errores comunes

  • Plan de copia y pega: descargado y nunca adaptado. El inspector nota enseguida que describe otra cocina.
  • Registros rellenados de golpe: todas las temperaturas idénticas escritas el mismo día antes de la inspección. Es peor que no tenerlos.
  • PCC equivocados: demasiados (todo se vuelve crítico y nada se controla de verdad) o muy pocos (te saltas la cocción o el abatimiento).
  • Plan congelado en el tiempo: cambiaste carta, proveedores o equipos pero el documento es el de la apertura.
  • Personal sin certificado: quien manipula alimentos sin curso válido provoca la sanción inmediata.
  • Confundir plan y registros: tienes el documento pero no las hojas diarias, o al revés. Hacen falta ambos.

Recursos relacionados

  • HACCP en hostelería: qué es, obligaciones y cómo implementarlo
  • Cómo hacer el inventario en un restaurante
Respuestas rápidas

Preguntas frecuentes

¿Quién debe tener un plan HACCP?

Cualquier operador alimentario: restaurantes, bares, pizzerías, pastelerías, food trucks, comedores, catering y agroturismos. No hay exención por tamaño. Incluso un quiosco con dos empleados debe tener su propio plan de autocontrol redactado sobre su actividad real, no sobre una plantilla genérica.

¿Puedo redactar el plan HACCP yo mismo?

Sí. La ley no obliga a contratar a un consultor. Puedes partir de una plantilla y adaptarla, siempre que el plan refleje de verdad tus procesos, productos y equipos. Un plan de copia y pega que describe otra cocina no sirve, y el inspector lo detecta enseguida.

¿Cada cuánto se actualiza el plan HACCP?

Revísalo cada vez que cambies carta, proveedores, equipos o distribución de la cocina, y al menos una vez al año en la verificación. Un plan de hace tres años, mientras la cocina ha cambiado, se considera no conforme.

¿Cuánto cuesta hacer un plan HACCP?

Hecho por un consultor cuesta entre 300 y 800 EUR para un local pequeño o mediano. Hazlo tú con una plantilla y el coste es solo tu tiempo más termómetros y registros. Suma unos 50-150 EUR por persona para los cursos obligatorios.

¿El plan HACCP y los registros son lo mismo?

No. El plan es el documento que describe el sistema (peligros, PCC, procedimientos). Los registros son las hojas diarias que demuestran que el sistema se aplica: temperaturas, limpieza, recepción de mercancía. Hacen falta ambos y el inspector los revisa juntos.